Un camionero de la Coca-Cola va por su ruta cuando una chica monumental le hace parar haciendo autostop.

Al llegar al lugar de destino, la chica, quiere agradecerle el favor de haberla llevado y le ofrece su cuerpo. Raudo y veloz, el camionero frena y se le tira encima, pero ella, amante de la naturaleza, prefiere hacerlo a pleno sol. A toda velocidad, el hombre saca una lona del interior del camión, la pone sobre el suelo y en las esquinas de la lona coloca cuatro cajas llenas de Coca-Colas para que no se la lleve el viento. La chica, entonces, se quita la poca ropa que llevaba se echa en medio de la lona y empieza a ser penetrada por el camionero, con tan mala suerte que al poco tiempo se desmaya de placer.

El tipo, asustado, huye a toda velocidad creyéndola muerta y temiendo que le acusen de asesinato, dejándola allí, desnuda sobre la lona. A los pocos minutos pasa un automóvil y frena. Cuatro tipos observan a la chica y bajan del coche para fornicar repetidamente. Al acabar, y mientras se toman una Coca-Cola, uno le dice al resto: ESTO SI SON PROMOCIONES Y NO LA MIERDA DEL MOVISTAR CON LOS PUTOS PUNTITOS.